El transporte hacia el espacio
Los satélites viajan protegidos dentro del cohete durante el lanzamiento. Una vez alcanzada la altitud y velocidad adecuadas, el vehículo se prepara para liberar la carga útil.
Liberación en el momento preciso
Los sistemas de navegación calculan el punto exacto donde debe desplegarse el satélite. Una separación precisa permite que alcance la órbita prevista y comience su funcionamiento.
Diferentes tipos de órbitas
Dependiendo de su misión, un satélite puede colocarse en órbita baja, media o geoestacionaria. Cada una ofrece ventajas para aplicaciones como internet, televisión, monitoreo climático o navegación mediante GPS.
Un servicio esencial para la vida moderna
Gracias a los cohetes, miles de satélites operan alrededor de la Tierra y permiten servicios que utilizamos diariamente. Las comunicaciones, la predicción meteorológica y la observación del planeta dependen de estos lanzamientos espaciales.